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"Este verano van a triunfar la costa española y las islas"

G. ARCE
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ENTREVISTA | Icíar Blanco es presidenta de la Asociación de Agencias de Viajes de Burgos

Icíar Blanco. - Foto: Luis López Araico

El fin del estado de alarma y el despertar de la movilidad tras meses de restricciones pilla a las agencias de viajes burgalesas literalmente en los huesos. Han tirado de los créditos ICO, de los ERTE e incluso del patrimonio personal para sobrevivir a la peor crisis que se podrían imaginar y tienen muy claro que todavía les tocará sufrir hasta 2023, cuando esperan que la normalidad regrese al sector turístico a nivel nacional e internacional. Icíar Blanco, presidenta de un colectivo que integra a 27 agencias (entre ellas, la suya, Viajes Miranda Tours), detalla las incertidumbres en las que aún se mueve su negocio, el miedo que persiste en los clientes, las cambiantes condiciones sanitarias para viajar, la difícil situación de los hoteles, la crisis económica de las familias... "Vamos a empezar a despegar, creo que 2022 no será un año catastrófico y que la normalización llegará en 2023. Nuestro negocio no puede mirar solo a España sino al resto de destinos internacionales y a algunos les costará más salir de la pandemia".

En plena segunda oleada, el pasado mes de noviembre, usted tildó la situación de sus negocios de "catastrófica" y "agónica". ¿Hoy siguen igual o algo ha cambiado?

Estamos en una situación muy parecida. El pasado noviembre, en plena segunda oleada, no sabíamos que nos iban a cerrar de nuevo hasta el 8 de mayo. Recuerdo entonces que aspirábamos a vender viajes para la Semana Santa, pero no ha sido así y hemos sumado unos cuantos meses más sin facturar. De hecho, la situación se ha agravado... Si sobrevivimos a día de hoy es porque los créditos ICO no se devolverán hasta el próximo año, lo que para nosotros es una bombona de oxígeno para sobrevivir. Los ERTE también se mantienen, por lo que las agencias de viajes vivimos, pero en un escenario que no es real... Ya veremos qué pasará cuando todo esto acabe, cuando en mayo de 2022 empecemos a devolver los créditos y tengamos que incorporar a todos los trabajadores a la actividad y sin ayudas.

¿Han desaparecido agencias de viajes en Burgos? 

No, por los motivos que he explicado. Se puede sobrevivir bajo mínimos, pero será muy difícil remontar desde cero. Hemos fundido nuestros ahorros para aguantar y tenemos claro que el negocio empieza de cero, aunque hayamos sido solventes y generado beneficios hasta el coronavirus. Hay compañeros que lo han pasado muy mal y que incluso lo han pagado con su salud.

En su momento fue muy crítica por el olvido del sector de las agencias de viajes en la política de ayudas públicas. ¿Se ha corregido este error? 

Fui muy crítica pero hay que reconocer que las cosas se han empezado a hacer bien. Nuestro sector es un gran desconocido y hemos visto que la hostelería tenía muchas ayudas, incluso más que los comercios que lo han estado pasando mucho peor. El Ayuntamiento de Burgos nos concedió unas ayudas directas de 200.000 euros a las agencias, incluidas las franquiciadas. Incluso los alcaldes de Burgos, Miranda y Aranda nos acompañaron a hablar con los consejeros de Economía y de Empleo, pero la Junta de Castilla y León no ha respondido. Nosotros solo hemos tenido un 10% de facturación y un 90% de pérdidas, estamos en la bancarrota, pero la Junta ha repartido a todos por igual, dando lo mismo al que factura un 10% que al que factura un 70%. Además, aquellos que no han recurrido a los ICO porque han tirado de sus ahorros y no han generado deuda, no tienen derecho a ayudas. Te gastas tu dinero pero no recibes ayudas... Los consejeros nos dijeron que nos buscásemos la vida. La Junta de Castilla y León pasa olímpicamente de las agencias de viaje, les damos igual. Quieren quedar bien con ayudas de 3.000 o 4.000 euros.

¿Están empezando a recuperar clientes tras el fin del estado de alarma? 

Me gustaría insistir en que nosotros arrastramos la crisis desde noviembre de 2019, meses antes del estado de alarma, porque entonces se empezaron a contratar los viajes que quedaron en suspenso a partir de marzo de 2020. Tuvimos que devolver el importe de todos esos viajes. Desde el 9 de mayo hemos empezado a recuperar clientes, los primeros, los novios con bodas aplazadas o aquellos que han decidido cambiar un viaje internacional que aún no pueden hacer por un destino nacional. Hemos pasado de un 10% de facturación al 30%, aproximadamente, porque aún no hay tanto para vender.

¿Qué alternativas de vacaciones pueden ofrecer a las puertas del verano? 

Islas Canarias y El Caribe (Punta Cana y Riviera Maya), donde el ritmo de vacunación es muy alto en el sector hotelero. Maldivas también es un destino muy competitivo gracias a los vuelos charter; también Costa Rica y las previsiones son que los Estados Unidos abran para mediados de julio. Estos próximos meses de verano va a triunfar la costa española y las islas. De cara a septiembre, hay un segmento de clientes por encima de los 60 años que empieza a preguntar por los programas de viajes que vamos a tener. A este respecto, me parece una tomadura de pelo que hasta el 8 de mayo no hayamos podido vender nada. ¿Qué ha pasado para que a partir del 9 sí que lo pueda hacer? Creo que el presidente Mañueco ha visto claro lo ocurrido con presidenta Ayuso en Madrid y el mensaje de lo que quieren los electores. Esta claro que si se mantienen los perimetrajes de salud, pedimos salvoconductos para que la gente pueda viajar.

¿No se contratan otros destinos europeos o internacionales? 

A día de hoy no ofrecen seguridad y garantías. Pero las condiciones van cambiando, en unos destinos se pide una prueba de PCR, en otros la vacunación. Canarias te exige test de antígenos o PCR, pruebas que te va a pedir el propio hotelero. En Baleares no discriminan si estás vacunado o no, aunque he conocido a clientes que les han pedido PCR si no están vacunados. Todavía está todo muy provisional y las condiciones irán cambiando con el paso del tiempo.

¿Han bajado los precios para captar turismo? 

No, están altos y tiene su explicación. En primer lugar, aún no están abiertos todos los hoteles y las ventas aún están muy limitadas. Esta claro que los hoteleros no se la van a jugar como el año pasado, necesitan garantías de funcionamiento para abrir con rentabilidad. Hay que tener en cuenta también todo el turismo extranjero que venía a nuestro país y que permitía una alta demanda que hacía muy competitivos los precios. Ante esta realidad, yo recomiendo bloquear una reserva y cambiarla si bajan los precios, ese es nuestro trabajo de asesoramiento. Por lo que respecta a los vuelos, han estado baratos hasta ahora, pero sus precios se irán normalizando y serán más caros en la temporada alta a las islas. Esta claro que cuando se abra todo habrá una regulación de todo.

Supongo que los clientes también estarán más recelosos.

En muchas agencias se ha implantado la cita previa, un sistema que puede haber llegado para quedarse. Nuestros clientes saben que el paquete turístico contratado tiene garantías de devolución, algo que no dan las plataformas digitales. Las pequeñas agencias podemos trabajar con todos los operadores, incluso con las grandes plataformas digitales, con la diferencia de que también estamos con el cliente cuando hay problemas y estamos en un momento en el que este servicio se tiene que valorar. El cliente tiene la garantía de que vamos a estar ahí. Creo que durante esta crisis hemos hecho las cosas relativamente bien y eso el cliente lo valora. 

¿La implantación del pasaporte sanitario permitirá recuperar la normalidad de los viajes? 

Tenemos que saber cómo va a funcionar realmente aunque, a la espera de su implantación, mi impresión es que, en la medida en que los contagios desciendan y aumenten los vacunados, se irá normalizando la situación. Estoy hablando del año 2022. Me preocupa también la crisis económica que vivimos, la gente quiere salir de viaje pero tiene miedo y tiene su economía muy tocada. No todos son funcionarios que han podido ahorrar con la crisis y que disponen de dinero para viajar lo que no han podido antes.

¿Qué piden las agencias de viajes de cara a la renovación o no en diciembre del contrato de Air Nostrum para ofertar vuelos desde Villafría? 

Agradecemos que el Ayuntamiento tenga en cuenta nuestro criterio y que cuente con nuestro colectivo para esta cuestión. De entrada, consideramos que la operativa de Air Nostrum, en cuanto a horarios y operatividad, es muy mala. Necesitamos sentarnos a hablar con la compañía y pedirles unos horarios competitivos. Queremos que, al igual que ocurre en los aeropuertos de Valladolid y León, en verano haya una operativa con las islas (Mallorca, Tenerife, Lanzarote...). Hay que volver a negociar con Air Nostrum en beneficio de los burgaleses. No podemos tirar el dinero y los 1,2 millones de euros de contrato anual son un dineral.

¿Qué le pedirían a Air Nostrum? 

De entrada, no es el mejor momento para hacer cosas, pero creo que el aeropuerto de Burgos puede generar un tráfico de retorno de turistas de fuera. Burgos no es un destino de verano pero sí a partir del otoño. Son necesarios horarios cómodos y precios competitivos de los vuelos. Si no hay acuerdo con Air Nostrum igual se puede negociar con otra compañía aérea que funcione y que pueda operar en un aeropuerto como el de Burgos, que también tiene sus limitaciones. Son 1,2 millones de euros de contrato y recuerdo que desde Villafría se ha operado muy bien hace años. Al pasajero burgalés no le importa pagar por la comodidad de tener un aeropuerto en su ciudad y cuando se le ha ofrecido este servicio se han llenado los aviones. A este respecto, también le hemos dicho al Ayuntamiento que no se vuelvan a repetir episodios como el de León Air, en el que las agencias de viajes quedaron sin protección. Es importante saber a quien se contrata.

¿Cómo valora la política de promoción turística de Burgos? 

Creo que se pueden hacer más cosas, pero es un ámbito que para las agencias de viajes genera mucho trabajo y poca rentabilidad. Creo que es muy importante no tirar el dinero a la basura con ideas cuya materialización es muy complicada. Considero importante traer agentes de viaje de otras provincias a Burgos porque otras provincias lo están haciendo con nosotros y da sus frutos. Yo tuve una experiencia con la Comunidad de Murcia, que descubrí en una invitación a agencias de viajes, y llené un autobús entero de visitantes con destino a aquella comunidad que vinieron encantados. Estoy pensando en el turismo catalán y en el de otras comunidades. Tenemos que estar convencidos de nuestro potencial.